La huella de carbono

¿Cómo se mide el impacto ecológico de un producto, o nuestros hábitos de consumo y estilo de vida?


Sabemos que para cualquier producto que usamos o consumimos existe un coste de los recursos que se utilizaron para crear este producto, también hay una cantidad de desechos que este producto eventualmente generará. 

Existen diferentes métodos y métricas para medir este impacto y estos serán cada vez más importantes a medida que todos intentemos reducir nuestro impacto y esencialmente logremos “vivir dentro” de los recursos disponibles en la tierra.  

Estas métricas no son puramente académicas, su importancia aumenta a diario en la medida que, individualmente, como parte de las comunidades y organizaciones, tratamos de tomar mejores decisiones que nos permitan vivir dentro de los recursos de la tierra. La alternativa es destrucción completa y colapso ecológico es demasiado desolador para pensar en ella.


La huella de carbono mide la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero generadas por un individuo, organización, evento o producto

  • Esta métrica es probablemente la más utilizada y se calcula enumerando todas las emisiones o observando el ciclo de vida del producto para su cálculo, el resultado se expresa como un equivalente de las emisiones de CO2.
  • Existen estándares internacionales específicos para sus mediciones como ISO 2007 o el Protocolo de GEI, por nombrar algunos.

¿Por qué nos preocupan las métricas de impacto medioambiental? 

Los cálculos de los patrones de consumo actuales globales indican que para el 2050 necesitaríamos el equivalente a 3 Tierras y solo tenemos un planeta.

Todos jugamos nuestra parte con la forma en que vivimos pero ser conscientes de nuestro impacto no es fácil, es por esto que las métricas de impacto son clave para que podamos tomar mejores decisiones. 

De la misma manera que podemos comparar dos productos alimenticios revisando sus etiquetas nutricionales, muy pronto podremos comparar la huella de carbono y otros marcadores ecológicos. 


¿Cuáles son los desafíos a la hora de medir la huella de carbono u otro impacto medioambiental?

Aunque cómo hemos visto ya existen metodologías para calcular la huella de carbono existen enormes dificultades para cuantificar exactamente el impacto. La razón principal siendo la necesidad de considerar el ciclo de vida total de un producto es clave.

Tomemos, por ejemplo, dos prendas, una hecha de poliéster y otra hecha de algodón, cuál tiene la huella más baja dependerá de lo siguiente;

i) Cada parte de la cadena de producción desde el abastecimiento de las materias primas, la extracción de la fibra, la fabricación el hilo, confección de la tela, teñir y tratamientos de la tela, ensamblar el producto, empaquetarlo, transportarlo en cada parte del proceso y hasta un Minorista.

ii) Su venta y la forma en que el minorista maneja y entrega el producto tiene su impacto.

iii) El uso específico del producto, con qué frecuencia se lava y a qué temperatura, cómo se seca, cuántos años se usa hasta que finalmente se desecha, ya sea para ser reciclado (por qué proceso) o como no terminar como residuo (tratado de qué manera) tendrá una huella diferente. 

Como se puede ver con este ejemplo, hay una lista muy larga de factores que determinan el impacto exacto.

La cuantificación del impacto debe realizarse de forma independiente para que sea fiable y tiene que poder distinguir productos muy similares, así como categorías más amplias, lo que ahora es más fácil de hacer. 

Es un espacio que cobrará cada día más importancia a medida que todos buscamos entender cómo reducir las emisiones.

¿Qué es la compensación de carbono o la captura de carbono? 

El principio de la compensación de carbono es que una persona o empresa puede pagar para realizar una actividad que capture la cantidad de emisiones de carbono que ha creado.

Por lo general, esto implica plantar árboles, ya que son buenos sumideros de carbono, que atrapan el CO2 de la atmósfera como parte de su crecimiento. Hay muchos otros proyectos de este tipo en países en desarrollo que ayudan a las comunidades a cambiar a combustibles más eficaces y de menores emisiones para calentar y cocinar.

La desventaja de la compensación de carbono es que no puede continuar indefinidamente, la razón es que no hay suficiente tierra en el planeta para compensar nuestros niveles de emisiones actuales a largo plazo. 

La única opción viable para el futuro es una reducción significativa de emisiones.


Mi huella de carbono, cómo se estimó y cómo voy a reducirla

La organización Leaders for Climate Action me invitaron a mí personalmente y a Redpanti a unirnos a su proyecto que existe para resaltar el papel que está desempeñando la industria tecnológica para impulsar la acción climática. 

El proceso de unirme a Leaders for Climate Action implicó calcular mi huella personal. 

Me preguntaron sobre las siguientes áreas:

  1. Viajes : número de vuelos cortos y largos tomados, distancia recorrida en automóvil el año pasado.
  2. Energía y calefacción : calefacción en mi casa, qué tamaño de casa y número de personas que viven, fuente de mi energía.
  3. Dieta : lo más importante es comer Carne, huevos, leche o principalmente o solo verduras.
  4. Ocio / compras : mi gasto mensual en esta área, cualquier actividad de ocio / compras tiene inherentemente una huella de carbono.

Mi huella de carbono para el año hasta la fecha resultó en más de 14 toneladas de emisiones de CO2. 

El presupuesto de carbono por persona por año para cumplir con los objetivos de emisiones para frenar el cambio climático es de 1,5 toneladas. A pesar de mi concienciación, en 2021 he gastado casi 10 veces por encima del presupuesto. 

Para reducir mi huella necesito planificar qué acciones tomar en 2022. En 2020 cambié a energía de fuentes 100% renovables en mi hogar, entonces mis siguientes pasos de mejora estarán en reducir viajes por avión y coche y reducir la cantidad de carne en mi dieta, además de esto claro seguir usando los principios de no "comprar y tirar". 

Conclusiones: hay mucho trabajo por hacer para reducir las emisiones y nuestra huella de carbono. Las empresas y las personas se preocupan cada día por esto y están tomando medidas para mejorar. No estamos solos. El buen camino a seguir es primero reducir el consumo y luego buscar sustituciones de un producto / servicio de mayor emisión por otro. A corto plazo la compensación de carbono puede ser una medida más de apoyo.